domingo, 14 de enero de 2018

10 días en Irán


¿Cómo explicar un país con una realidad tan compleja y diferente de la nuestra habiéndolo visitado a vuelo de pájaro por escasos diez días?
Imposible.
Tot i així, como la experiencia fue ampliamente interesante me dan ganas de contarles algo!
Ganas de dejar por escrito que los iraníes me parecen una gente super agradable; curiosos y amables por partes iguales con los visitantes; orgullosos y conocedores de su impresionante historia; y a la vez tristemente conscientes de que la imagen que se tiene de ellos en el exterior es la de "país peligroso".

Esfahan: algunas vistas



El inacabable bazar Bozorg
Nos sorprendió su altísimo nivel de cultura general, el excelente inglés o español de muchos de nuestros interlocutores espontáneos, la limpieza de la ciudades, la poca gente que parecía vivir en las calles, y -por sobretodo- la sensación de que la hospitalidad seguía siendo una moneda de cambio corriente.
Claro que el contrapunto a esta realidad es lo que viene saliendo en la tele estos días: manifestaciones porque gran parte de la sociedad está harta del desempleo creciente, de la inflación, de un régimen corrupto que de democracia tiene bien poco y que se dedica a subvencionar guerras de otros países hermanos en lugar de cuidarse de los problemas internos del país, etc. etc.
Sin contar que nosotras, turistas féminas, llevábamos como todas las iraníes el velo de rigor y ropa que no insinuara demasiado nuestras formas, respetando el estricto código de vestimenta vigente aún hoy. Aunque como bien nos dijo una chica con la que hablamos:  ¡lo del hiyab es el menor de nuestros problemas!

Estudiantes haciéndonos preguntas para un trabajo del cole, en la Plaza Naqesh e Jahan
callejeano por Yazd

mi perdición: el pancito iraní recién hecho!! 
abajo las "badgirs" (torres de viento) inteligente sistema de ventilación del desierto

un auténtico y bieeen callejero gato persa!
pimtaban bien, pero habiendo sugus, ya se sabe.
Nuestra ruta se centró en 3 lugares históricos en el centro-sur del país: Esfahan, que fue la capital de los Safávidas alrededor del 1500. Yazd, una ciudad más pequeñita cercana al desierto que ha reconstruido su fisonomía de casas hechas de adobe y paja (un poco demasiado reconstruida para nuestro gusto, todo sea dicho). Y por último Shiraz,  meca de poetas, capital de la dinastía Zand y nuestro campamento base para visitar Persépolis. Y que también dicho sea de paso, las ruinas de Persépolis, aún sin dejar de ser bellas, denotan una cierta dejadez a nivel de restauración y exposición. Supongo yo que porque no son monumentos religiosos?? Non lo so..

mis amigos, coloreados por los vitrales de la Mezquita Nasir-al-Molk, en Shiraz
moi intentando hacer foto a uno de los fuegos sagrados zoroastras (resguardado tras un vitral), not easy at all..

Como pueden imaginar, mucho no sabía yo de la historia de Irán. Algunas pelis vistas en mi época más cinéfila me daban una ligera idea del infinito paisaje desértico y poco más.
Pero es que a la que empezás a enterarte un poco de toda la historia de esos lares es imposible no alucinarse. Y es que esa zona está habitada por civilizaciones super sofisticadas desde hace más de 3000 años!!!
El imperio de los aqueménidas (los que construyeron Persépolis en el 500 a.C.) fue el primero de los grandes, arrasado por las tropas de Alejandro Magno. A ese le siguieron otros tantos: que si Sasánidas, Selyúcidas, Timúridas, Safávidas, Kacharíes..  Del oeste entraron los árabes y dejaron el Islam, del este los mongoles y sus Khanes, y todo eso regado de un incesante flujo de comerciantes que atravesaban la zona por los diferentes caminos de la ruta de la Seda, durmiendo en caravasares (reciclados ahora en hoteles o centros de artesanías, cómo no!)

alrededores de Kharanak


 imágen de peli de Abbas Kiarostami, total! 


piedras de oración chiítas

Y por si fuera poco, aparte de tooodas esas civilizaciones, Persia fue cuna del Zoroastrismo, que se considera una de las primeras religiones monoteístas del mundo. Todavía quedan un bon grapat de fieles en la zona (ya que está permitida por el Estado), aparte de templos que mantienen vivo el fuego sagrado desde hace siglos (en detrimento de una arquitectura moderna tirando a fea, també sigui dit!). De hecho, la mayor festividad del Irán actual -el Noruz- es de origen zoroastra.

A pesar de las diversas invasiones y cambios en los grupos que ostentaban el poder, increíblemente los persas logran mantener incólume su lengua común: el farsi. Que no sabría decir a qué otra lengua me recuerda, solo que me costó horrores aprender las escasas 3 palabras que logré retener (gracias , adiós y descuento, jajajja).  Ah no, que luego me supe la cuarta: besenjum (berenjena). Cosas básicas, oiga.
ruinas de Naqsh Rostam y Persépolis








La cosa es que del arrejunte de toda esa apabullante historia vienen las gentes que nos encontramos, o sea ¡lo mejor de nuestro viaje!
Porque la verdad es que más allá de las deliciosas mezquitas decoradas con mosaicos, los bazares  olorosos a especias o la comida sabrosona, lo más interesante fueron nuestras charlas con los iraníes, definitely.
Desde una señora que se sentó con nosotras en el mismo compartimento del tren y que como no hablaba inglés traducía sus mensajes vía telegram con su hija y nos los enseñaba, hasta un mulá que de tan interesado en el procés català convocó a mis amigos para que le expliquen la situación a otros compañeros clérigos en una especie de coloquio en petit comité catalano-iraní en su madrasa. Claro que como "compensación" nos explicó la historia de dos mezquitas acojonantes de Esfahan,  llevándonos en su coche, así en plan guía personal!

Yo no sé si era por el momento vital en el que estaba pero todas las conversaciones me parecieron de lo más enriquecedoras (incluidas las varias que tuve con los amigos con los que iba!)

 plantaciones de algodón, de camino a unas dunas que resultaron un poco/bastante atrotinadas..
  1 de enero: aprovechando el primer día del año y el último que pasábamos en Irán


pageses del pueblo haciendo fuego para asar patatas

Ya de regreso a Girona hice caso a uno de nuestros últimos interlocutores, Hamid, y me releí Persépolis de Marjane Satrapi. Libro que reconfirma el hecho histórico de que los que se apropiaron de la revolución de finales de los '70 se cargaron a buena parte el sector progresista del país. Y que casi 40 años después, ahí siguen nomás.
No tengo ni idea de lo que pasará en Irán la verdad, pero es muy triste ver que un país con tanto potencial humano esté hace tanto tiempo atrapado entre dos fuegos: las sanciones made in USA y la represión de su propio Estado.
Y en el medio -como siempre- la gente. Aguantando.
.. La gran pregunta es ¿hasta cuándo?




viernes, 15 de septiembre de 2017

de ballenas inconcientes o canciones catalizadoras (según se mire desde dentro o fuera del agua)

Suena por no sé qué vez ya el último disco que obsesiona mis sentidos.
Mi casa liliputiense se llena de pianitos, silbatos, xilofones, platos rotos y una ingente cantidad de sonidos que no se sabe muy bien ni dónde nacen ni dónde van a parar. 

En una nueva escucha, justo cuando mi atención se dispersaba en uno de mis tantos pensares, de repente descubro una ballena. ¿Cómo antes no la había percibido? Misterios submarinos...
Su grito abisal me llena de preguntas: ¿qué hace justamente ahí? ¿por qué? ¿ahora, casi al final? ¿una ballena???? 
Vuelvo a escucharlo y entonces diría que no son gritos, sino más bien suspiros. Solo que desde los bajos fondos marinos todo suena más descarnadamente triste y desesperado.
Investigo entre las pocas pistas escritas que dejan los autores y deduzco que un isard amagat es la causa última y primera de sus penas, que son de amor, cómo no! Y me pregunto ¿con qué nivel de inocencia cetácea te enamoraste de un animal tan huidizo, ballena querida? ¿Tritón no te enseñó nada, acaso? ¿Ni siquiera las meditaciones a base de krill diluyeron tus híbridos deseos?

Seres imposibles los isards, barreja entre cabras locas y miedosos perdidos. Libres ante todo. 
¿Acaso creíste que iba a abandonar sus cuitas para ingresar en un mundo donde sus pezuñas ya no sienteran la emoción del clac al saltar explorando un trozo de monte nuevo? Era una historia imposible, ballena, pero no quisiste verlo. Cerraste tus ojitos sesgados y te dejaste ir a la deriva de un amor que hacía aguas por todos lados. Cuando volviste a tener valor para ver, l'isard estaba lejos ya,  y vos - una vez más- llevada por corrientes extrañas con destino incierto. Ni auxiliada por todas las anguilas del mar de los Sargazos podías salvar la distancia que en realidad siempre los había separado.

Vuelvo a escucharla. Me apena y me atrae a la vez. No puedo evitarlo y otra vez le doy al play.
Y mientras tanto pienso que por ahí entre tanta agua las lágrimas que inevitablemente se me escapan se deben sentir más acompañadas... 

martes, 14 de marzo de 2017

Epuyén


A punto ya de volver a poner los pies en el aire de camino a terres catalanes, intento resumir mi visita al sur, adonde mi hermano grande decidió sentar cabeza.

El lugar se llama Epuyén, y es un pueblito de 4000 habitantes perteneciente a la Comarca Andina, situado al oeste de la mítica Patagonia, a vuelo de cóndor de Chile y a 1700 kms de mi casa de Buenos Aires.

Justo en frente, el cerro Piltriquitrón

Para los amigos que no se saben el marco, en ese pueblo es donde hace un par de años mi hermano se compró un terrenito pagando chaucha y palito como se dice acá (o sea, very low cost!). En parte por el detalle de que todavía no llegaba ni el agua, ni la luz ni el gas. 
Y un tiempito después se fue nomás para esos pagos,  y empezó a construir siguiendo el principio de hacerlo todo con el máximo de materiales de la zona, lo más sostenible posible y con el menor impacto ecológico. Y, detalle importante, lo que está construyendo es un dojo (un centro para hacer artes marciales) con pequeño loft donde él vivirá en el piso de arriba.

muestra de materiales base:



Así puesto por escrito por ahí no impresiona mucho, pero os puedo asegurar que cuando me planté ahí y vi cómo va la obra enfrente mío, flipé en colores!!!! Porque es graaaaande y el loco se lo está haciendo todo a mano, él solito,  día tras día como una hormiguita!! 

Proceso de pared: 1. remoje la arcilla
 2. bátala bien
 3. añádale paja previamente desmenuzada y mezcle
 4. coloque maderas para hacer el encofrado
 5. rellene hasta los topes
 6. hágase la foto, et...
 ....ninuninuninuni...
7. voilà!

Unos días alambra el perímetro, otros descorteza troncos larguísimos, otros los pinta con aceite de lino para impermeabilizar.. Otros monta el techo con machimbre, coloca las chapas  (eso si con ayuda porque tampoco es Superman, of course). Y para rematar cava metros y metros de zanjas para el biodigestor y sus consabidos tubos y tubitos.. Aparte de un infinito etcétera de actividades absolutamente inimaginables para mí, y que me descubren un hermano mayor nuevo, mezcla de bio-constructor con aikidoka. Plantado ahí, a merced de los vientos patagónicos que llegan a 90 kms/hora, pero más a gusto que un arbusto.

Planos enteros del dojo: vistas desde atrás y adelante, más primer plano de la reina Café (alias Tankunién)




Ya sé, pensarán que me hago mayor y más ñoña por hacer un post de loa como este, y ambas cosas son indudablemente ciertas. Pero sinceramente, me parece admirable el hecho de ver gente que tiene sueños y se tira a la pileta para llevarlos a cabo.
Y si encima es tu hermano, pues hace más ilu, no lo vamos a negar! :)