jueves, 28 de marzo de 2013

Más que una fiesta, un festival!


Tres meses sin escribir.
Unas cuantas cosas pasaron: dejé definitivamente mi pisito de Barcelona, desmonté (espero temporalmente) el de Girona, y tras un breve paso por la Patagonia estoy otra vez en el conurbano bonaerense, aunque en menos de 2 semanas ya estaré en La France, haciendo mi incipiente formación en el mundo rural ecológico.

Pero hoy es hoy, y yo ya estoy mucho más tranquila, reencontrando ganas y tiempo de escribir. 
Y es que el objetivo principal de este viaje a mi tierra natal ha sido superado con creces: la organización de la  fiesta sorpresa de los 60 de mi madre.
La cosa se planteaba difícil porque coordinar todo desde otro continente en un principio, y, una vez acá, mantener engañada a mi progenitora (sagaz si las hay) era tarea ardua. Aparte como hicimos juntas nuestro viaje de rigor (esta vuelta al noroeste de la Patagonia, hermoso!!) en Buenos Aires nos quedaron escasos 3 días reales para acabar de ligar todo.
Pero al final con la colaboración de todos la cosa salió infinitamente mejor de lo que esperaba!

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 Los profes de tango bailando con un trío: tremendos!

La noche antes yo desaparecí de escena en teoría para irme a tomar unos mates con mi cuñada y quedarme en su casa a dormir. En la práctica para hacer juntas unos souvenirs artesanales donde venían unas semillitas de melón (un recuerdo de corazón, jaja, perdón por el hippisimo pero viene en el pack ya!).
A la mañana del día D, mi hermanito me depositó en el salón junto con los equipos de sonido, para montar las mesas, sillas, escenario improvisado y todo lo que implicaba esta especie de mini-festival para la homenajeada. Ellos trabajaban hasta la tarde y mi hermano el mayor era el encargado de custodiarla y traerla engañada. Y yo siempre soy producción, así que ná!

La cosa comenzó bucólica: el lugar era el salón adjunto a una iglesia, mucho más agradable de lo que imaginaba, y mientras una amiga de mi madre y yo colocábamos mesas, unas buenas feligresas cortaban ramas de olivo para el domingo de ramos. Y entonces entra en escena un muchacho humilde, que dice viene a podar la santa Rita del jardín (bouganvilia para los ibéricos). Y yo inocente le pido me deje unos ramitos para decorar las mesas. Y seguimos en lo nuestro hasta que al rato busco mi mochila para guardar una cosa y ¡oh my God, my mochila is gone!!! Les juro que no me lo podía creer, el flaco resultó ser un "descuidista" (nuevo término argentino que espero no tener que usar muy seguido). Las señoras de la iglesia se pensaban que venía con nosotras, y nosotras que venía con ellas, y el punga no venía con nadie pero se fue con mi mochila enterita, con mi vieja pero altamente querida cámara reflex adentro, aparte de toda la ropa que traía para cambiarme, el libro de turno y demás vituallas... Conclusión, sin cámara y vestida como una crota, seguí montando! ¿Qué podíamos hacer??
Al rato llegó mi prima con la que por suerte tenemos gran capacidad de decir pavadas y reirnos y seguimos decorando despuntando ironías (me acababan de robar de una iglesia católica y ahora que habemus Papa argento ¡¡no me negarán que la cosa daba para mucho!!)

el otro Risso y las super primas!
 
arriba mis hermanitos y las nietas virtuales - abajo algunos de sus exalumnos
 

Segundo pico de nerviosismo: el parrillero, señor contratado por nosotros y que tenía que encargarse no solo de cocinar sino de traer casi el 90% de la materia prima alimentaria, no aparece... Ninuni. Yo no tengo su teléfono (estaba en la mochila), mi hermanito venía conduciendo y no podía mirar el mail. Cuando logramos contactarlo asegura que llegaba a las 18h, hora en que yo le había pedido las empanadas listas. Termina apareciendo 18:30h (yo ya tenía invitados adentro) y me dice que había perdido a su mujer por el camino que era la que traía todo y no le contestaba el teléfono (¿por qué él venía en moto y ella en coche? es algo que nunca llegué a saber..). Yo subiéndome por las paredes, la gente seguía llegando, mi madre ya estaba en el tren de camino con mi hermano y no teníamos ni un triste chorizo..
18:45h aparece la mujer del parrillero con expresión transida y pasan al fondo a cocinar en versión fastforward. La mirada que le eché no debía estar lejos de la de la medusa que convertía en piedra a la gente..
Ahora nos faltaban los murgueros, que eran los encargados de dar el pistoletazo de salida en clave murga uruguaya. Eran la primera actuación, iban a llegar 18:30h y todavía ni asomaban. La muchachada improvisaba ya el plan B de saludarla con cánticos de cancha de fútbol.
A todo esto, nuestra amiga cómplice local, a cuya colega cantante venía en teoría mi madre a escuchar su debut en esa iglesia, se desplaza a la estación de tren para irlos a encontrar y se entera ¡oh no! que parece que algo pasa con el ferrocarril y están los trenes parados. Mi madre no contesta el móvil, mi hermano no tiene móvil. ¿¿Dónde están?? ¿¿Y si llegan en remis y nos enganchan a todos afuera?? La gente fue llamada a atrincherarse, luces apagadas, rezando porque el servicio de trenes se reanude (¿nos haría caso Dios ahora??).
Por fin, los murgueros aparecen y en dos patadas organizan al personal.
19:10h se los ve doblar la esquina:  mi madre en su mundo, charlando con su amiga, mi hermano de escolta que ya traía la cámara oculta grabando y entran así al salón sin hacer ruido porque la cantante ya había empezado... ¡sorpresaaaaaaaaaaa!!!

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Descompresión repentina, fiuuuuuuu. ¡¡Les juro que en ninguna producción de mi vida sufrí tanto!!!! jajaja
A partir de ahí ya fue un no parar de actuaciones, la gente se super motivó y tuvimos de todo: un trío de tangos con sus respectivos bailarines, danzas folklóricas, amigos que escribieron versos y milongas en honor a Normita, las nietas virtuales con una actuación de teatro, un dúo de cello y canto, un cuarteto clásico de guitarra encabezado por mi mítico profe del conservatorio, recitados gauchescos, agradecimientos de ex-alumnos y una antigua directora que cada vez que agarraba el micro ¡¡temblábamos!!
 En el medio el pase de videos de los amigos transatlánticos, comida, baile, vinitos y 5 tortas riquísimas cortesía de diversas amigas.

Sinceramente, creo que hasta que no llegamos a casa mi vieja no cayó en todo lo que había pasado.
Porque aparte la cosa fue condensada, todo esto paso entré las 19:10 y la medianoche nomás, porque el local tenía estricta hora de partida...
 Creo que no fui la única sorprendida de la cantidad de actuaciones, de la buena onda de todos y la alegría que se palpaba en el aire. Personalmente, nunca me sentí tan orgullosa de organizar algo (a pesar del "momento descuidista", claro!!).
abajo algunas partecitas de actuaciones, imposible poner todas! (más que nada porque editar videos es aburridísimo!! jeje)
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Besos y gracias a todos los que participaron, desde diversos lugares y momentos, para que saliera todo tan bien..
Que ¡¡sin gente linda, no hay fiesta que valga!!!

Momento desfaz, daba igual la edad!

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