viernes, 26 de abril de 2013

Mundo ovejuno, chapter 2

Acabo de llegar a mi segunda residencia woofera pero les recuento los últimos días del cheese world porque me quedaron algunas cosas en el tintero que por vagancia no pasé a post ¡hasta ahora!

Desde el lunes estuve acompañada por Anna, una alemana citadina que está tomándose un año sabático en Marsella y aprovecha entre otras cosas para hacer wwoofing (cosa que me encanta: la variedad de gente que se mete en esto, diferentes mundos, diferentes aspiraciones y vos te cruzás azarosamente en un marco desconocido, intentando por ejemplo hacer llegar las vacas a un establo.. ¡¡surrealista!!)


El cambio climático: arriba, viernes a la mañana - abajo, viernes al mediodía..
 
Nuestro cuartel general ante el contraataque del frío

Estos últimos días he hecho algunos avances en conocimientos del mundo ovejuno, a saber:
Resulta que en el grupo hay solo 5 carneros, mantenidos como grandes fecundadores de la tropa femenina de ovejitas para que se cumpla el ciclo anual de bebé cordero = leche x 7/8meses. 
A cada carnero le tocan unas 25 ovejas, cosa que para un humano macho ibéricus sería glorioso, pero hete aquí que como la cosa sólo es en un período concreto del año (a fines de mayo) hasta entonces los carneros no salen de su pequeño sector dentro del corral. Poooobres, ¿no?
Vale que ellas aportan sus tetas cada día, pero aunque sea tienen un poco de esparcimiento..
En fin, me dieron lástima los carneros, pero lo peor fue que resultó que no solo ellos estaban confinados, sino algunas ovejas, las que eran descartadas por no haber quedado preñadas (yo es que hasta entonces en mi gran ignorancia pensaba que todos los de ese sector eran machos! jajaja). Pero vamos, esta discriminación fue para mi ya el sumum del racismo ovino. Ahora las empezaron a dejar salir un rato, no sé si para ver si las "reeducan" o qué onda, no acabé de entenderlo.
Lo otro que descubrí es que no todas las ovejas son tan sumisas como parecen, no no no.. En el momento del ordeñe, así como hay las que te abren las patitas para facilitarte el trabajo, también están las que pegan patadas, mañana y tarde, sin resignarse a entregarnos su leche. Y también hay las punkies, pocas pero hailas, que indefectiblemente te mean cuando vas a enchufarles la máquina. En mi fuero interno estas últimas ¡¡me encantan!! No así en mi fuero externo, meado ipso facto...
Finalmente, y para acabar ya con la crónica ovina, creo que a estas alturas podría catalogar con bastante claridad las tipologías de tetas: las hay rosaditas, con manchitas, desiguales, florecientemente redondas y las bautizadas por mi como rastafaris: con sus lanas llenas de mierda!! jaja.  No sé si es triste o no pero la realidad es que reconozco infinitamente mejor las tetas que las caras de las ovejas, gajes del oficio..

El otro "gran evento" de la semana fue la entrega de los corderitos machos, salvo un par que se quedan ellos para matar acá para autoconsumo. El resto se vende y va a parar a España o a Italia, donde los engordan, para después volver a Francia a los supermercados Carrefour o Intermarché ¡¡viva la industria del transporte, yuhuuu!!!
Como bien me decía Tom, muchas veces es más ecológico un cordero neozelandés, que vienen de a montones pero en un solo viaje (y por ende contaminando menos) que los que tienen el falso DO francés. Cosas del mercado global...

Acá el único ternero, Slatan (por su parecido con Ibrahimovic) en vías de engorde para terminar en el plato de los próximos wwoofers!
Y abajo una de las rezagadas que tuvo un corderito el sábado pasado, se lo reconoce fácil porque es blanquito blanquito!


Julie con el nuevo en toda su extensión!

En el apartado del mundo de las gallináceas, la semana pasada tuvimos un intento de masacre. No con bombas a los yanqui sino más bien animal...
 Un grito de Julie que casi me hace caer la taza del café matutino alertó a la perra de no cerrar definitivamente su boca, dentro de la cual había bien dispuesta la cabecita de una gallinita.
El episodio fue confuso porque cuando llegamos al gallinero al que se había colado la perra descubrimos que de las 6 gallinas solo quedaban 3, las negras. Las otras 3, las coloraditas, estaban missing. Rastros de plumas por doquier pero ningún resto reconocible.
Pero la cosa era que yo le había abierto la puerta de la casa a la perra hacía 5 min (duerme adentro) no podía ser que se hubiera morfado 3 gallinas en ese interín ¡¡imposible!! 
Al rato, tras nuevo grito de Julie, apareció una de las perdidas en la cocina nueva que están construyendo. ¡Algarabía general!! Sin lograr explicarnos cómo había llegado ahí, nos fuimos a currar.  
Cuando volvimos las gallinas ya eran 5. ¿Era un chiste?? ¿Dónde cojones había estado la otra y cómo volvió sola adentro?? No answer...
Tras nuevo chequeo de los alrededores, Tom da con la última, viva y atrincherada tras los troncos para la chimenea. Yo que actuaba como abogada defensora de la perra creo que fui la más feliz del mundo, aunque aún habiéndose confirmado que no era asesina, eso no la salvó de pasarse atada una semana entera. 
Pero es que yo digo: si nosotros nos comemos los corderos ¿por qué ella no podía probar una simple gallina?? Están ahí correteando como unas locas, separadas de ella solo por un alambrado de morondanga.. 
No es justo, che, la tentación era muy alta (y con esas plumitas coloradas, mmmm).

Acá están ellas, tan panchas, como si nada hubiera pasado!
El primer huevo que nos dieron... De momento se lo toman con calma, van a 1 huevo por día, nada de estresarse!

Y eso gente, ahora he dejado los Hautes Pyrénées y ya estoy en la Haute Garonne (todo muy Haute por acá como ven). Ya les contaré dentro de unos días. Les dejo unas fotitos un poco más exactas del proceso quesero y un videito (cutre pa' variar) de la cava. Bissous!!

Moldes a la espera

 Bredianes antes y después de la primera vuelta
 Moi en versión vaho + Anna y Tom revolviendo para acabar de ver si el cuajo estaba en su punto
  
Enmoldando tomme, parezco profesional y todo¿no?
 Videito del resultado final:

video



domingo, 14 de abril de 2013

Woofing à la France, oh la là!



Con los Pirineos de fondo y la panza llena, estoy más que motivada a contarles algo de mi primera semana de wwoof française.
Para los que no andan al tanto de estos mundos de neo hippies rurales, el Wwoof (World Wide Opportunities on Organic Farms) es una red mundial que pone en contacto a gente del campo que trabaja en ecológico (hosts) con los que quieren aprender algo de ese mundillo (wwoofers). Los hosts te dan casa, comida y te enseñan el "oficio", a lo cual vos como wwoofer aportás unas horas de trabajo diarias (aprox 6).
Habiéndolo ya probado en Japón, para mi es una de las mejores maneras de aprender, no solo técnicas agrícolas sino costumbres, idioma y todo lo que hace a la cultura de una región. Claro está, te tiene que gustar el campo  y no te tiene que importar demasiado el aislamiento (urbanitas in extremis: ni intentarlo!!)

En el pueblo en el que estoy, Mont, habrá unos 20 habitantes estables de los cuales he visto a unos 3 máximo. Mis interlocutores básicos son Tom y Julie, la pareja que me aloja, que por suerte son muy buena onda. Él vive acá haciendo sus quesos artesanales desde hace casi 30 años, o sea que experiencia tiene!!
Ella no lleva ni un año, pero parece que hubiera hecho esto toda la vida (aunque, como yo, no viene para nada del mundo rural). Y es que lo increíble es como la repetición hace que una actividad, por más lejana que sea a tu entorno, se integre absolutamente a tu vida en poco tiempo.. Hoy hace solo una semana que llegué y la rutina de dar de comer a los animales, ordeñarlos, limpiar y sacarlos a pastar me parece lo más normal del mundo!!

El barrio y mi camino al lugar de trabajo


et voilà, la bergerie!

Mi casa host y las vistas desde mi habita, pas mal du tout, eh?
Bebe, mi más fiel acompañante, actualmente castigado por intento de asesinato gallinil. Os lo cuento en el próximo post!
Et finalment ici mes hosts, Julie et Tom, agarrados in fraganti porque no gustan de salir en les photos

La familia animal está compuesta por unas 100 ovejitas y 6 vacas, aparte de 6 gallinas, el perro y dos caballos. Pero las que "curran" son vacas y ovejas nomás. Y es impresionante como son diferentes de carácter!! Las vacas, que para mi eran lo más tonto del mundo, resulta que son ¡¡listísimas!! (como mínimo comparadas con las ovejas, claro!). Nunca quieren volver al corral, se hacen las desentendidas yendo por otro camino y si algo no les gusta pegan patadas de lo lindo (aunque de las 6 debo decir que solo hay una un poco chunga, y en parte es porque tiene una herida en la pata). 
En cambio las ovejas ¡¡mon dieu!!! Yo no sé cómo triunfó el márketing del critianismo con la parábola del rebaño ¡¡son lo más sonso que hay!!! Con un silbido nomás se agolpan contra el alambrado para dejar esos prados hermosos y volver adentrol, a ser exprimidas..
Porque si: literalmente ¡las exprimimos! Se les enchufan esas cosas que chupan la leche pero a muchas las acabamos a mano, hasta que no les queda ni una gotica.. Y eso dos veces al día, todos los días, non stop hasta mediados de verano donde las dejan descansar un par de meses. La realidad es que la vida de una oveja en producción es casi la mitad que la de una al natural. O sea que aunque estén la mitad del día por ahí pastando a gustico, bucólico lo que se dice bucólico no es esto, eh!!
Porque lo otro que no sale en las fotos es el olor del corral, que precisamente no es de flores de montaña, no.. Pero igual que con el ordeñe, ahora ya prácticamente no noto el tufo como al principio. Cosa que me hace pensar ¿¿será que también yo huelo a oveja ya?? (prometo, madre, que me ducho cada día!!).

ovejas de partida hacia la tierra prometida, freedoooooooooom!!

 Apelotamiento de regreso y encuentros ternascos de maman le brebis et le petit agneau. Abajo ya encorralados again..

 
 







Acá el retorno vacuno y abajo la pose típica de vache "je m'en fout, no pienso entrar"
 Momento ordeñe y detalle de sus artefactos (huelgan comparaciones fáciles..)




 Homeopatía que usan para los bichos, chulo, no? Pero os informo que no lo suelen dar vía oral..

La transformación de leche en queso se hace solo dos veces por semana, y ahí es cuando llega lo bueno pour moi. La leche se lleva a una temperatura, se revuelve, se cuaja, se deja reposar y cuando los granos de cuajo están en su justo punto, se quita el suero restante y se enmolda. El vocabulario puede ser incorrecto, porque como pueden imaginar c'est tout en français y mi desconocimiento del mundo quesil en castellano tiene grandes limitaciones!! A todo esto, y aunque ayude a Tom en varias etapas del proceso, para mi la cosa no deja de ser una especie de alquimia a la cual solo asisto como pinche espectadora de lujo.
Una vez desmoldados, se quedan los quesitos una noche en la sala donde se transforman, y de ahí, luego de ser salados avec sel du Guerande (très bonne!) pasan a la "cave" donde se dejan madurar el tiempo que les toque depende del tipo. De momento solo hicimos la variedad "tomme" de oveja y de vaca. 
Un par o tres veces por semana toca "affinir", que consiste en frotarlos con Armagnac para quitarles el moho que se va creando y darlos vuelta. En realidad, lo que hace el Armagnac es seleccionar las bacterias que sirven para que maduren bien.
Ahí adentro de la cave es donde más disfruto: aparte de que lo de afinar me suena a música, estar rodeada de estanterías plenas de quesos con una leve fragancia a Armagnac en el aire y dándoles "masajitos", c'est fantastique!!
Y es entonces cuando pienso que se compensa la parte de limpiar cacas, claro!! jaja

Ici, le BrediansY abajo conmigo en autofoto cutre, les tommes!




 Y así ando, entre ordeñes, quesos, comilonas gourmandes y alguna que otra caminata (que todavía estoy vaga, pero tendré que empezar a compensar porque sino bajaré a Catalunya rodando!!)
Ya os seguiré contando, bissous a tous!!

 Fin de jornada wwoofera!